Escribir o nada

Posted by Libros de Mentira On agosto - 9 - 2012 ADD COMMENTS

La editorial Suhrkamp aún tenía su central en Fráncfort, donde daba una de las fiestas más cotizadas por los principiantes de la abrumadora Feria del Libro. “Ese que entra”, explicaba un veterano, “es el editor de Hermann Hesse… sólo con lo que vende pagamos esta fiesta y todos los libros que publican sin éxito”. Diez años después, cuando se cumplen cincuenta desde su muerte en Suiza, Hermann Hesse sigue siendo un autor de fama mundial y un bestseller. Por el mundo circulan entre 125 y 150 millones de libros suyos, según quién calcule. Hay pocos autores más leídos, menos aún en lengua alemana. En su país natal se conmemora el cincuenta aniversario de su muerte con diversos actos públicos y una notable atención mediática. Der Spiegel le dedica la portada provocadora de la semana: un fotomontaje lo muestra haciéndole una higa al lector. Es una manipulación de la portada que el prestigioso semanario reservó en 1958 al entonces “último Nobel de Literatura en lengua alemana”. Ya hablaba de sus libros como “objetos de culto” para una masa de lectores. Le habían dado el Premio Nobel en 1946.

Hesse era ya tan famoso que siempre respondía a las cartas de sus lectores con la misma cuartilla impresa y colgó de su puerta un cartel de “no se reciben visitas”. Ya en los años 30, el escritor austriaco Robert Musil despreciaba estas rarezas como “debilidades propias de un hombre más grande que él”. De Hesse se ha dicho que es un maestro del kitsch romántico o un escritor propio de adolescentes. Generaciones de escolares se han pasado ejemplares de Demian o de Siddhartha como pasan librillos de papel de fumar. Con el desarrollo del gusto y el abandono de ciertas costumbres, algunos lectores abjuran más tarde, pero Hesse permanece en las estanterías hasta que lo recupera la siguiente hornada. Ya hace 108 años que se hizo famoso con la novela Peter Camenzind. Hoy, tanto su localidad natal Calw como la de Montagnolo, donde murió el 9 de agosto de 1962 a los 85 años, mantienen sendos museos dedicados a su memoria.

Las novelas de Hesse son una suerte de autobiografía en etapas. Empezando por el poblachón suabo de 23.000 habitantes donde nació en 1877. A Calw le sobran cualidades para asfixiar a un muchacho letraherido. Es pequeño, laborioso y acogedor en el peor sentido turístico: “aquí siempre me han tomado por medio extranjero y es verdad que lo soy”. Con 26 años, Hesse ya vivía en Suiza, a distancia prudencial de los escenarios de su complicada infancia y juventud. La memoria del rigor luterano del hogar paterno y del ambiente provinciano de Calw es el sustrato de diversas historias suyas, como Bajo las ruedas. A las autoridades no les importa este desapego y, lo mismo que Charleville dedica un monumento a Arthur Rimbaud en la Plaza de la Estación que él aborreció en sus versos, Calw se presenta hoy como la ciudad de Hesse. Hace cuatro años que acoge festivales benéficos de música rock en su memoria.

Para el que escribe literatura por vocación, el alemán conserva la definición romántica dichter. Irse del pueblo y alejarse de los planes familiares fueron el primer motivo de Hesse. Quería “escribir o nada”. Su padre Johannes, que fue misionero luterano en India, aspiraba que el niño siquiera sus pasos. Él se negó y empezó varias formaciones y las abandonó todas. Al parecer, no consideraba que ser escritor pudiera convertirse en una profesión, así que escribía mientras trabajaba de librero en Basilea. Después, cuando los fundamentos de la civilización en Europa se vieron sacudidos por las dos Guerras mundiales, Hermann Hesse siguió dándose vueltas a sí mismo desde Suiza con El lobo esteparioNarciso y Goldmundo o, más tarde, El juego de los Abalorios. Siempre con pocas variedades en su estilo de cepa decimonónica.

Las idas y vueltas del prestigio literario de Hesse son tan desconcertantes como algunos de sus temas esotéricos. Escritores de nombradía tan sólida como Thomas Mann o Rainer Maria Rilke lo elogiaron en vida. Después fue el escritor de los hippies. Hoy se le relaciona con los nuevos movimientos contestatarios mundiales. Quizá parte de la explicación es que hizo de sí mismo un escenario espiritual y sentimental coherente, una especie de Yoknapatawpha o Macondo romántico y fugitivo de su época convulsa. Uno puede aburrirse y largarse, pero también regresar si le parece.

Vía: El País

Los rincones de Nueva York en los que el escritor Federico García Lorca desgranó un año de su vida y de su poesía se pueden visitar en una ruta, así como contemplar una exposición con la que, desde hoy, se le rinde homenaje en el 114 aniversario de su nacimiento.

La ciudad de los rascacielos conmemora con actividades como ésta, organizadas por el Instituto Cervantes, la breve pero intensa relación del granadino (1898-1936) con la Gran Manzana, a la que llegó en 1929 para aprender inglés y que le inspiró para escribir una de sus obras más célebres y rupturistas, “Poeta en Nueva York”.

Además, hoy se inaugura la exposición “Geografía postal”, una muestra de la correspondencia que entre 1910 y 1960 intercambiaron las familias de García Lorca y del político Fernando de los Ríos (1879-1949).

Laura García Lorca, sobrina del poeta, dijo que esta colección “traza un mapa muy interesante en la historia de dos familias alejadas por el exilio”.

Estas postales, que se enviaron diversos miembros de ambas familias desde distintas partes del mundo, y en las que pueden verse una gran variedad de monumentos, paisajes y hoteles, guardan “un equilibrio entre su interés visual y los textos que contienen”, según García Lorca, quien conservaba estas epístolas.

Las misivas, algunas escritas de puño y letra del autor de “La casa de Bernarda Alba” y sus parientes, “dan unas pinceladas muy útiles para dibujar un mapa de la diáspora que sufrieron estas personas a causa de la guerra”, apuntó García Lorca, quien añadió que “es importante que esta historia sea conocida por nuevos públicos”.

También se da a conocer el itinerario personal de este poeta universal durante su estancia en Nueva York, a través de una ruta por los lugares que frecuentó y que fueron escenario de su vida y del desarrollo de su obra artística.

Este recorrido parte de la Universidad de Columbia, en cuya residencia se alojó, y que se convirtió para él en “su sede, su refugio, su oasis, porque llegó a Nueva York muy deprimido, en una etapa de gran dolor, y, durante los primeros meses, se solía quedar en su cuarto, tocando el piano y reflexionando”, explicó Bogard.

Sin embargo, la vivacidad de Nueva York pronto logró subyugar al poeta, quien se zambulló de lleno en el torbellino urbano con largos paseos por la avenida de Riverside Drive, por sus iglesias y su sinagoga, así como por el aledaño barrio de Harlem, en el que se vio atrapado por la CULTURA afroamericana y los sones del jazz en los locales de moda.

Además, debido a su reconocida posición en España, donde ya se había forjado un nombre, García Lorca era invitado con asiduidad a la cercana Casa Hispánica, en la que hoy se puede ver una placa que recuerda su estrecha relación con esta institución, y en la que ofrecía conferencias y conciertos de piano.

El instrumento todavía se conserva en la misma sala donde él pulsaba sus teclas, acompañado por cantantes como Encarnación López, “La Argentinita”.

“Esta ciudad vibrante, un auténtico puntal tecnológico y moderno, le estremeció e impregnó su obra con una visión muy dinámica, fuerte y moderna”, afirmó Bogard, refiriéndose particularmente al poemario “Poeta en Nueva York”, que el experto calificó de “hermoso, estridente, visionario y vanguardista todavía hoy”.

Adjetivos que, según Bogard, nacen del “asombro y el impacto que produjo Nueva York en García Lorca”, que también se trasluce en las cartas a su familia y en las que “exageraba un poquito, porque era un hombre apasionado, que lo vivía todo muy intensamente”.

Bogard citó como ejemplo una en la que describía la desesperación por la crisis económica de 1929 que acuciaba a los inversores de Wall Street.

García Lorca llega a afirmar en ella “que había visto a tres personas que habían saltado desde los rascacielos estrellándose a sus pies, lo que es un poquito exagerado”.

También se le rendirá tributo el 13 de junio con la presentación del libro El amante uruguayo, del peruano Santiago Roncagliolo, que recrea la relación de Lorca con el escritor Enrique Amorim, cubierta de incógnitas, como su parte de responsabilidad en el asesinato del poeta, si él robó el cadáver del bardo o si fue su amante en Argentina.

Por MARTA QUINTÍN

 

10 predicciones de Julio Verne que se hicieron realidad

Posted by Libros de Mentira On febrero - 9 - 2012 ADD COMMENTS

Ayer se cumplieron 184 años del nacimiento de Julio Verne, escritor francés pionero en el género de la ciencia ficción, que en sus novelas realizó varias predicciones que se volverían realidad muchos años después de que las escribiera.

Verne escribió sobre el espacio, viajes aéreos y submarinos eléctricos antes de que se inventaran, y antes de que se desarrollaran formas de llegar más allá de la Tierra. En este artículo intentaremos repasar algunas de estas predicciones del siglo XIX, y cómo se volvieron realidad en los años siguientes.

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Eco y su nueva novela

Posted by Libros de Mentira On septiembre - 14 - 2011 ADD COMMENTS

Soy un novelista muy joven, ciertamente prometedor, que hasta el momento ha publicado unas cuantas novelas y que publicará muchas más en los próximos 50 años”. Así se cuenta a sí mismo el escritor italiano Umberto Eco, a punto de cumplir los 80, en Confesiones de un joven novelista, que publicará la editorial Lumen. Eco también retoma algunas cuestiones más transitadas, a la hora de hablar de la creación artística, como inspiración o trabajo, talento o esfuerzo, que también aparecen en el libro, una reflexión sobre cómo pasó de ensayista a novelista.

En Confesiones de un joven novelista, Eco reflexiona sobre su forma de escribir. “Prestaré más atención a la ficción que a los ensayos –dice– porque, aunque me considero académico de profesión, como novelista no soy más que un aficionado”. Eco, quien también es semiólogo, debutó como novelista con El nombre de la rosa (1980), que le dio una fama masiva.

Entre algunas de sus reflexiones, Eco dice que cuando cumplió los 50 años, no se sintió, “como les pasa a muchos alumnos frustrado por el hecho de que su escritura no fuera ‘creativa’”. Y agrega que con el ensayo teórico “se pretende demostrar una tesis determinada o dar una respuesta a un problema concreto, mientras que, con un poema o una novela, lo que se pretende es representar la vida con todas sus contradicciones”.

Para Eco, la narrativa es, en sobre todo, un asunto cosmológico. Dice: “Para narrar algo, uno empieza a crear un mundo, un mundo que debe ser lo más exacto posible de manera que pueda moverse en él con absoluta confianza”.

Vía: Revista Ñ

Monólogo de la manzana

Posted by admin On agosto - 11 - 2011 ADD COMMENTS

Se suele afirmar que cuanto peor es la vida de un escritor, mejor es su literatura. Desde autores como Dostoievski y Kafka o Rimbaud, ejemplos sobran. Además, las dificultades van acompañadas, en ocasiones, de una asombrosa sensibilidad, por la cual el artista percibe aquello que lo rodea. Ernö Szép nació en Huszt, en 1884, con diecinueve años comenzó su carrera periodística en Budapest y publicó sus primeros poemas con cierto éxito. En poco tiempo sus trabajos como dramaturgo, poeta y novelista lo hicieron muy popular. Luego comenzaría su debacle. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó como enfermero y corresponsal de guerra. Más tarde, por ser judío de origen, en 1944 fue detenido y obligado a realizar trabajos “de esclavos”, como relató en El olor de los humanos. Sobrevivió a la guerra pero vivió el resto de su vida sumido en la pobreza. Tras la liberación de Hungría, Szép cayó en el olvido y murió sin ningún tipo de reconocimiento. Hoy es considerado uno de los padres de la literatura húngara moderna. Sus influencias se encuentran en diversos escritores, como en el cruce de géneros que encontramos en la madurez de Miklós Szentkuthy o en la sentimentalidad compleja de Sándor Márai de El último encuentro o Confesiones de un burgués.

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El KGB y la muerte de Camus

Posted by Libros de Mentira On agosto - 10 - 2011 ADD COMMENTS

 

Un violento discurso contra la invasión soviética de Hungría, pronunciado en 1957 en la Salle Wagram, de París, habría costado la vida al escritor Albert Camus. El más joven premio Nobel de literatura –en 1957, a sus 44 años– murió cuando el Facel Vega que lo llevaba a París, el 4 de enero de 1960, se estrelló contra un plátano.

¿Accidente o ejecución organizada por el KGB? La duda fue planteada por el Corriere della Sera el pasado día 1, testigo de una conversación entre el universitario italiano Giovanni Catelli, experto en literatura de la antigua Checoslovaquia, y Maria Zabanova, viuda del poeta y traductor Jan Zabrana, sorprendidos porque la traducción italiana de Toda una vida, memorias póstumas de Zabrana, omitían un significativo pasaje. Read the rest of this entry »

Viudad de Stieg Larsson cuenta su verdad

Posted by admin On junio - 13 - 2011 ADD COMMENTS

Detrás del fenómeno literario (más de 20 millones de ejemplares) y cinematográfico (una trilogía europea exitosa y una adaptación norteamericana en camino), la historia de Millennium es todavía más tenebrosa que su trama: su viuda, por no estar casada legalmente y con quien Stieg Larsson compartió 30 años de vida y feroz militancia antinazi, fue despojada de todo derecho. Ahora, en medio de una batalla legal, emocional y ética que todavía no termina, rodeada de aprietes y propuestas insólitas, cuenta su historia y su verdad.

Crónica de una vida en pareja, diario de una despedida, y denuncia que termina siendo una declaración de principios. Tres son los actos en los que se puede dividir Millennium, Stieg y yo, el libro con el que Eva Gabrielsson, la viuda del autor de la trilogía iniciada con la novela Los hombre que no amaban a las mujeres, cuenta su versión de los hechos antes y después de la inesperada muerte de quien fue su pareja durante más de tres décadas.

“Quisiera no haber escrito jamás este libro sobre Stieg, sobre nuestra vida, pero también sobre mi vida sin él”, asegura Gabrielsson al comenzar el volumen, en el que también deja en claro de qué manera las novelas que lo convirtieron en un escritor mundialmente famoso –una fama que nunca llegó a conocer, ya que falleció antes de que se publicase el primer libro– son una suerte de homenaje a treinta años de vida común. “Stieg escribió dos mil páginas en dos años, sin apenas tomar notas, ni documentarse, ni investigar. ¿Cómo es posible?”, se pregunta su viuda.

“La explicación es muy sencilla: la base de datos de sus libros era nuestra vida y nuestra convivencia a lo largo de treinta y dos años. Millennium es fruto de la experiencia de Stieg, pero también de la mía; de nuestros combates, compromisos, viajes, pasiones, temores… Estos libros son el rompecabezas de nuestras vidas.”

Durante las doscientas páginas de su libro, Gabrielsson desgrana todas las referencias posibles sobre los escenarios y personajes de los tres volúmenes, que hasta el año pasado llevaban vendidos más de veinte millones de ejemplares en todo el mundo. Algo que lo transforma en lectura indispensable para los fans de la serie, que pueden así enterarse capítulo a capítulo de detalles como que el escenario de la investigación del caso central del primer volumen de la trilogía hace referencia al lugar donde vivían sus abuelos, donde Stieg pasó los mejores años de su infancia. O que cuando Lisbeth Salander se relaja en las playas de la isla caribeña de Granada durante las primeras páginas de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, se trata de un homenaje al lugar donde Stieg y Eva pasaron las mejores vacaciones de su vida.

Pero semejante catálogo de referencias al mundo real no sólo lo despliega Gabrielsson para los fans, sino también para terminar de probar su vínculo directo con una obra de cuyos derechos ha sido despojada. Al no haberse casado con Larsson, como la ley sueca ignora a las parejas de hecho, los derechos sobre Millennium los detentan el padre y el hermano de Stieg, que después de una sucesión de idas y vueltas, terminaron haciéndola a un lado sin ninguna consideración. “¡Qué insulto a Stieg, a su vida, y a nuestra vida durante treinta años! Estoy dividida entre la cólera, la indignación, la desesperación y el pánico”, escribe Eva en su diario en mayo del 2005, seis meses después de la muerte de Stieg, cuando se entera de que finalmente la han despojado de todo, incluso de la mitad del departamento que compraron a medias con su marido.

EVA, LOS NAZIS Y EL FEMINISMO

Si hay algo que le importa dejar en claro a Gabrielsson ante los millones de lectores de la trilogía, es que su rol como escritor de novelas policiales nunca fue el más importante de su vida. Reniega de lo que llama la Industria Millennium porque, asegura, de la manera en que está siendo manejada, en cualquier momento la cara de Stieg aparecerá en una botella de cerveza, una paquete de café o un coche, en vez de dedicarse a subrayar su condición de luchador social y de ferviente feminista. Por ejemplo, señala, pese a que la editorial lo consideraba poco vendedor, Larsson nunca dejó que cambiasen el título del primer volumen de la trilogía, que en Suecia se llamó Los hombres que odiaban a las mujeres. Sin embargo, para la traducción francesa –y también para la española– el nombre del libro pasó a ser Los hombres que no amaban a las mujeres. Y en inglés –la última en editarse– ya no queda nada del original: su título es La muchacha con el tatuaje del dragón.

“Millennium fue apenas una obra de Stieg, y ni siquiera es su mejor obra”, asegura Gabrielsson, que en la primera parte de su libro reconstruye la vida de ambos, criados –cada uno por su lado– por sus abuelos. “Me han señalado que, aparte de la hermana de Mikael, en Millennium no aparece ninguna madre clásica, ni siquiera una sola familia tradicional –escribe en el capítulo titulado Nuestras madres–. No me parece en absoluto un rasgo azaroso. Stieg y yo crecimos sin madre, y ni siquiera la abuela más tierna y solícita, y las nuestras lo eran, puede sustituir a una madre.”

Primero maoístas y luego trotskistas, Larsson y Gabrielsson se conocieron en una reunión de apoyo al Frente Nacional de Liberación de Vietnam en 1972 y, uno al lado del otro, fueron testigos de sus respectivas vidas. En el caso de Eva, su destino terminó decantando hacia la arquitectura, y en el de Stieg hacia el periodismo –fue el padre de Eva, periodista, el que primero lo alentó–, pero nunca dejaron de compartir sus convicciones. Tanto en lo que respecta a la literatura popular –juntos fueron responsables de fanzines dedicados a la ciencia ficción, y si Larsson fue un gran lector de policiales, Gabrielsson llegó a traducir al sueco El hombre en el castillo, de Philip K. Dick– como a la lucha contra el nazismo, que en Larsson nace a partir del legado de su abuelo, ferviente antinazi. Si bien la decisión de no casarse responde al hecho de mantener el nombre de Eva fuera del radar de los grupos extremistas, ambos llegaron a trabajar codo a codo en Expo, la revista que Stieg creó para luchar contra un movimiento tan violento que llegó a asesinar a un par de periodistas, e incluir –a pesar de sus precauciones– el nombre de ambos en una lista pública de sus enemigos.

EL INFIERNO DE LA FAMILIA LARSSON

“Nunca te imaginarás lo que está planeando Lisbeth”, cuenta Gabrielsson que podía llegar a decirle Stieg con una sonrisa en los momentos en que ella lo descubría pensando en silencio, durante la que sin dudas fue la mejor época de sus vidas, desde la estabilidad laboral y el comienzo de la escritura de las novelas, hasta cuando ya las ha entregado y espera su edición seguro de que va a tener éxito. Pero son unos capítulos cuya lectura no se puede disfrutar demasiado, ya que sobre ellos planea la sombra de la tragedia, que sobrevendrá cuando Larsson sufra un mortal paro cardíaco, a la edad de 50 años. “Cuando Stieg murió, yo no estaba junto a él porque estaba de viaje –escribe Eva–. ¿Acaso hubiera sido diferente de haber estado allí? Nunca lo sabré, pero quiero pensar que sí; el hecho de estar juntos transformaba extraordinariamente cada instante de nuestra vida.”

Tras la muerte de Stieg, comienza para Gabrielsson una pesadilla que, asegura, sólo puede recordar gracias al diario personal que llevó por esos días. Se trata de una lucha por su propia superviviencia en medio de un terrible dolor personal –que transmite la lectura de párrafos de esos diarios, incluidos en el libro–, durante el que debe enfrentarse, además, a la traición de los Larsson, que la consideran poco confiable por recordar cómo Stieg y ella pensaban donar parte de las ganancias de las novelas. Eva recuerda que llegaron incluso a proponerle que se case con el padre de Stieg, para dividir así la herencia en partes iguales. “Se tratará, por supuesto, de un casamiento de conveniencia”, la tranquiliza (?) Joakim, su cuñado.

El eje de la disputa es la computadora personal de Stieg, donde –confirma Gabrielsson en su libro– habría escrito antes de morir unas doscientas páginas del cuarto volumen de la saga, en la que Lisbeth Salander termina liberándose de sus fantasmas y de sus enemigos, titulado –más que apropiadamente– La venganza de Dios. En su primer amago de negociación, los Larsson pretendieron cambiar su parte del departamento de Eva por esa computadora, a lo que ella se negó (finalmente le terminarían cediendo la propiedad, a causa de la presión social). Por su parte, Gabrielsson habló de ceder esa novela sin terminar, a cambio de tener las riendas sobre el legado intelectual de su ex marido. “Soy perfectamente capaz de terminarla”, escribe hacia el final de Millennium, Stieg y yo, aunque en la reciente conferencia de prensa de la edición española del libro aceptó que esa propuesta había sido un error (“porque podría abrir la puerta a otros escritores fantasma, y de Stieg sólo quedaría su nombre en la portada”), y ahora prefiere que quede sin terminar.

MIS ENEMIGOS TATUADOS

“No estoy amargada, sino que estoy enfadada, y tengo todo el derecho de estarlo”, aseguró entonces Gabrielsson, que –como escribe en el libro– asegura que seguirá “batallando para obtener el derecho moral de Millennium y de todos los textos políticos de Stieg”. Por lo pronto, otro de los misterios que devela el libro de Gabrielsson es que Larsson efectivamente escribió sin ayuda sus tres novelas, algo sobre lo que muchos llegaban a sospechar, ya que no hay nada en su pasado que avale semejante producción. Por esa razón había quienes señalaban a su mujer a la hora de buscar un cómplice. Pero no sólo por las confesiones de su libro, sino también ante la evidencia de su titubeante factura, Stieg Larsson es efectivamente el autor de Millennium, ya no cabe duda de ello. Y también sobre el hecho de que, de alguna manera, la trilogía los identifica a ambos. Tanto Eva como Stieg son Mikael y Lisbeth, y el mundo de ellos es el suyo. O lo fue, por lo menos, mientras estuvieron juntos para disfrutarlo. Y combatirlo, claro. “En Millennium, Lisbeth se tatúa el cuerpo para acordarse de la gente que le ha hecho daño y de la que quiere vengarse. En mi caso, los tengo grabados en mi memoria”, escribe Eva, a la que ahora parece haberle llegado su turno y por momentos –sobre todo durante un pasaje algo escalofriante del libro, en el que reza un libelo a la usanza nórdica contra sus enemigos– aparenta ser cada vez más Lisbeth y menos Mikael.

“La noche del entierro de Stieg escribí que deseaba sobrevivir un año. Unos meses más tarde, en el primer aniversario de su muerte, esperaba aprender a revivir. Hoy la palabra que trazo con serenidad es vivir”, confiesa sin embargo Eva Gabrielsson hacia el epílogo del libro en el que cuenta su historia, que –ahora ya no cabe ninguna duda, si es que alguien la tenía o podía alentarla– es también la de Stieg Larsson.

“Ideario y capitulación” de Fiódor Dostoievski

Posted by Libros de Mentira On abril - 6 - 2011 ADD COMMENTS

Existe una larga tradición de escritores que han sido periodistas, movidos en algunos casos por la vocación y en otros por la necesidad: a los nombres habituales de Ernest Hemingway, Hunter S. Thompson, Tom Wolfe y Guy Talese vale la pena añadir los de Roberto Arlt, Jorge Luis Borges y Rodolfo Walsh (por mencionar sólo a argentinos) que también ejercieron esa profesión. Ninguno de estos autores se vio nunca, sin embargo, obligado a la tarea de escribir él solo todo un diario; sí tuvo que hacerlo un autor menos asociado habitualmente al periodismo, Fiódor M. Dostoievski. El escritor ruso colaboró activamente en las publicaciones de su hermano Mijaíl (Tiempo y Época) y fue director de la revista conservadora El Ciudadano, para la que creó en 1873 una sección titulada “Diario de un escritor” cuya finalidad era hablar “para mí mismo y por puro gusto [...] de todo lo que se me ocurra, o de lo que me haga pensar”; la sección duró sólo un año, pero su autor rescató la cabecera en 1876 para titular un mensuario íntegramente escrito, financiado y editado por él que duró veintiún números. Al hacerlo, Dostoievski tenía buenas razones para dar por terminado el proyecto: entre diciembre de 1877 y agosto de 1880, se dedicó exclusivamente a la escritura de Los hermanos Karamázov y sólo llegó a publicar dos entregas más del “Diario de un escritor” antes de morir en enero de 1881.

Diario de un escritor sorprende y entusiasma al lector por partes iguales debido al monumental esfuerzo realizado por su autor, que cargó exclusivamente durante casi dos años con la realización íntegra de un semanario cuya trascripción (con otros materiales afines) alcanza en esta edición española a cargo del joven escritor y crítico literario español Paul Viejo una extensión de algo más de mil seiscientas páginas; también, a raíz de que su lectura no desmerece la de las novelas del escritor ruso (en su intensidad y su humanismo, pero también en su prosa descuidada y a veces incomprensible) y ofrece, en palabras del editor, “algo bastante cercano a un ideario y capitulación de su ideología política, cívica y estética”. Aquí Dostoievski escribe sobre política europea abocándose a un paneslavismo moderado y toma apuntes costumbristas (en particular, en los textos de 1845 comprendidos bajo el epígrafe de “El bocazas”), da cuenta de modas recientes y sucesos insólitos y discute cuestiones que, como el espiritismo y sus acólitos, estaban entre las más urgentes de su tiempo; pero también se ocupa de asuntos menos circunstanciales como la reflexión sobre el arte y la condición humana, las virtudes y los defectos de la literatura rusa y de algunos de sus autores más importantes (Serguéi Aksákov, Vissarión Belinski, Piotr Boborykin, Nikolái Chernishevski, Nikolái Gógol, Iván Goncharov, Mijaíl Lérmontov, Aleksandr Ostrovski, Aleksandr Pushkin, Lev y Alekséi Tolstói, Iván Turguéniev, entre otros) y escritores extranjeros como Edgar Allen Poe (al que compara con E.T.A. Hoffmann dejando a éste último en mejor posición), Victor Hugo (“su fórmula es la recuperación de una persona perdida, aplastada injustamente por el peso de las circunstancias, del estancamiento de los signos y de los prejuicios sociales”), George Sand, Charles Dickens, Lord Byron y otros. Dostoievski no utiliza el diario como una herramienta de promoción de sí mismo y de su obra sino como un espacio público para el diálogo con sus lectores (muchos artículos son escritos a manera de respuesta a sus cartas) y un ámbito desde el cual leer el mundo; también, como el sitio donde dar a conocer algunas de sus ficciones: La mansa y El muzhik Maréi fueron publicados allí por primera vez.

Diario de un escritor es deliciosa y excesivamente literario para los amantes del periodismo y demasiado periodístico y misceláneo para los amantes de la literatura, pero también un texto necesario para poner en cuestión la idea tan extendida, y sostenida al comienzo de este artículo, de que existiría algún tipo de diferencia entre la literatura y el periodismo; los dos, géneros diferentes de una idéntica búsqueda de la verdad. Esta obra de Dostoievski es periodismo al tiempo que literatura.

Completan esta edición en español de la obra un índice onomástico, un índice de materias y, especialmente, una serie de fragmentos extraídos de los cuadernos del autor que anticipan y en ocasiones complementan los artículos dados finalmente a la prensa.

 

Ficha:

Fiódor M. Dostoievski

Diario de un escritor. Crónicas, artículos, crítica y apuntes

Ed. Paul Viejo

Trad. Elisa de Beaumont Alcalde, Eugenia Bulátova, Ludmila Rabdanó

Madrid: Páginas de Espuma, 2010

1.616 páginas,

$64.000, distribuye Uqbar

Por Patrico Pron www.elboomeran.com

 

Vila-Matas reeditará toda su obra

Posted by Libros de Mentira On marzo - 18 - 2011 ADD COMMENTS

El escritor barcelonés Enrique Vila-Matas reeditará toda su obra bajo el sello editorial DeBolsillo. El lanzamiento de esta colección se inciara durante el presente mes con la publicación de su última novela, ‘Dublinesca’; una compilación de relatos, ‘Chet Baker piensa en su arte’; y sus cinco primeros libros, agrupados en el volumen ‘En un lugar solitario’.

El escritor presentó la ‘Biblioteca Vila-Matas’ remarcando que no desea que ésta se convierta en “un pozo académico, sino un foco de creación”, y es que cada reedición irá acompañada de material inédito.

Así, en ‘Chet Baker piensa en su arte’ el autor ha hecho una selección de sus relatos cortos, ordenados de forma cronológica, pero también ha incluido el cuento que da título al libro y que, por su carácter narrativo, ha definido como la “prolongación” de ‘Dublinesca’.

El relato, que según Vila-Matas forma parte del género de “ficción crítica” que él mismo ha inventado, está protagonizado por un crítico literario que, encerrado una noche en un hotel de Turín, trata de unir la literatura radical de Joyce con la literatura tradicional de calidad de Simenon.

Otra de las novedades de estas nuevas ediciones es el prólogo que precede a ‘En un lugar solitario’, en el que analiza cómo llegó a la escritura y cómo escribió sus cinco primeros libros, algo que, por su tono autobiográfico, enlaza con la novela ‘París no se acaba nunca’.

El volumen compila cinco obras publicadas entre 1973 y 1984: ‘En un lugar solitario’ (que antes se llamó ‘Mujer en el espejo contemplando el paisaje), ‘La asesina ilustrada’, ‘Al sur de los párpados’ -que el autor considera uno de sus peores libros-, ‘Nunca voy al cine’ e ‘Impostura’.

“Fue más interesante de lo que pensaba, porque yo mismo había armado un tópico”, ha reconocido el escritor, que también ha confesado que en sus primeros libros -mejores o peores- está todo su mundo literario.

La ‘Biblioteca Vila-Matas’ de DeBolsillo continuará en septiembre con la publicación de ‘Una vida absolutamente maravillosa’, una antología de ensayos que para el escritor se antoja difícil, dada su prolífica colaboración en revistas y periódicos.

También se publicará la novela ‘Lejos de Veracruz’, y ya en 2012 llegará el turno de ‘Hijos sin hijos’, hasta completar, poco a poco, toda la obra del autor.

Vía: elmundo.es

¿Le falta un libro a la saga de Larsson?

Posted by Libros de Mentira On enero - 20 - 2011 ADD COMMENTS

La pareja del fallecido escritor sueco Stieg Larsson develó, en su libro autobiográfico, que el autor de la trilogía Millennium dejó una cuarta novela sin terminar y que ella está dispuesta a finalizarla.

Eva Gabrielsson, quien vivió junto a Larsson durante 30 años antes de su muerte de un ataque al corazón en 2004, un año antes de que se publicara la primera novela de la saga, indicó que el escritor dejó 200 páginas que podrían formar un cuarto libro y que ella podía terminar, si la familia aceptaba.

Gabrielsson dijo que la heroína tatuada y ciberpunk de los libros, Lisbeth, “gradualmente se libera de sus demonios y enemigos”.

La pareja del Larsson se enfrentó en una dura disputa con el padre y el hermano del escritor por los derechos y los ingresos de las obras, ya que el autor no dejó un testamento y no estaban casados, aunque ella escribió que planeaban contraer matrimonio.

Los libros de la saga han generado en el mundo desde su aparición 27 millones de dólares. De esta cantidad, la familia del escritor ha donado a la revista Expo, en la que trabajaba Larsson, 2,1 millones de dólares.

La familia entregó también 229.348 dólares a las ONG que ayudan a las mujeres maltratadas y a la Cruz Roja, según declaró el periodista sueco Kurdo Baksi, amigo de Larsson.

Nuevo taller de cuento dirigido por Camilo Marks

El taller comenzará el día martes 9 de abril, tendrá una duración de 12 sesiones y se llevará a cabo todos los martes (de 19.30 a 21 hrs.) en el Centro Cultural SOFA, ubicado en Santa Isabel 0151, Providencia (Centro Cultural SOFA).

Inéditos de Roberto Bolaño

Los dos textos fueron cedidos por los herederos del escritor a la revista Granta.

Villoro gana el premio José Donoso

El jurado destaca la diversidad de géneros cosechados en su trayectoria literaria por el autor de Arrecife.

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